Péndulo
En Péndulo, la luz acompaña el ritmo del servicio como un elemento vivo del espacio.
El proyecto trabaja con niveles próximos a la visión escotópica del ojo humano, favoreciendo una percepción visual relajada. La intensidad se aproxima a la mesa y se retira del entorno: intimidad sin perder continuidad espacial. Las capas cálidas —temperaturas cercanas a 2200K, tonos salmón— revelan la materialidad del interior, mientras las zonas en sombra se mantienen deliberadamente: la oscuridad construye profundidad.
Un gesto lumínico recorre el techo y evoluciona a lo largo de la noche. Integrado en un sistema de control DMX con múltiples escenas programadas, el espacio modifica su atmósfera según el momento del servicio. El resultado es un ambiente visualmente confortable, diseñado para que las personas quieran permanecer, volver y compartir el lugar.